jueves, 25 de agosto de 2011

NOCHE EN LAS VEGAS (GRANADILLA)

Tumbado en la hamaca, observo la luna
a través de las hojas de la palmera.
Abro una botella de vino tinto
y bebo en silencio,
solo contemplando, oyendo a los grillos,
al perro que ladra, a las pardelas
tan lejos del acantilado.
Abro la libreta y escribo algún haiku.
Luego me tapo con una manta
y me dejo dormir.
Me da frío y me despierto.
Las estrellas han aparecido.
Apuro el final de la copa,
entro en la casa y me acuesto.
El primer gallo ya canta.

1 comentario:

Miguel Angel dijo...

¿Hay mayor placer que dormir despierto abrigado por el paisaje y oyendo músicas traídas por la brisa?