domingo, 6 de febrero de 2011

PEDRO FLORES



Cada nuevo libro de Pedro Flores ya no sorprende, sino que afirma la presencia de un gran escritor. El culturalismo, la narración, la confesionalidad -perfectamente ensamblados-, el dominio del ritmo versal, la fina ironía, son marcas de un estilo propio, reconocible.
Pedro Flores, premiado en numerosos certámenes literarios, publica ahora La poesía deber ser como la bala que mató a Kennedy (Ediciones La Palma, Colección Ministerio del Aire, Madrid, 2010), ganadora del VI Premio Internacional de Poesía “Ciudad de Santa Cruz de La Palma”, en su edición de 2010.
Dividido en tres partes (“Prendas raídas”, “La prueba del catorce” -trece sonetos- y “Cosas que decirle a ella antes de que se acabe el mundo”), el libro atesora pequeñas joyas como esta.


AUNQUE PAREZCA OTRA ELEGÍA A PAVESE
ÉSTE ES UN POEMA A TUS OJOS

alguien fue herido
hace mucho tiempo

Cesare Pavese


Demasiado se ha escrito sobre aquella jornada,
aquel hotel, las dieciséis pastillitas no se sabe
si engullidas de golpe o una a una;
la muerte se desconoce si trasegada de un solo amargo sorbo
o si dedicó cada estocada de veneno a una pena, a un desamor,
si las tomó como un crío toma las cucharadas de sopa:
ésta para mamá, ésta para tal ingratitud, ésta para cual traición...
Demasiado se ha recreado luego aquel verso afortunado,
el que habla de la muerte y de los ojos de alguien,
los ojos amados, ojos como pastillitas amarillas.
Se ha jugado con ese verso terrible
como un niño juega con la pistola cargada del padre
olvidada como a veces se olvida la muerte,
como se olvida alguien de tomarse sus pastillas.
La muerte ha venido desde entonces con ojos de todos los colores,
con ojos de todos los desdenes,
han venido ojos con otros ojos dentro,
muertes con ojos de perro fumando en pipa,
pastillas con ojos que te exploran por dentro
mientras caen al fondo de un poema olvidado en un hotel.
Pero qué verso, Pavese, qué verso tan bello y tan amargo.
A mí
(cómo sustraerme a una nueva vuelta de tuerca,
a seguir exprimiendo a ese muerto, sus párpados,
su muerte con ojeras, sus gafas redondas como pastillas),
a mí lo que de verdad me asusta de la muerte,
venga o no tragando pastillas y fumando en pipa,
lo que de verdad me atormenta es
que cuando venga la muerte
no tenga, amor, tus ojos.

2 comentarios:

Miguel Angel dijo...

No me había fijado mucho en la poesía. Ultimamente me estoy obligando y me está llevando a visitar lugares desconocidos y fascinantes. Excelente regalo este poema de Pedro Flores que me ha llevado "a través de sus ojos" a otro impresionante de Cesare Pavese: Vendrá la muerte y tendrá tus ojos. Impresionantes los dos. Gracias por esta referencia.

El viajero dijo...

La poesía teje hilos y nos descubre paisajes del alma. Pedro Flores es un excelente poeta y este poema es solo una pequeña muestra. Gracias a ti por visitar esta casa.